La importancia de autocuidarnos es vital, ya que seguimos viviendo una situación de confinamiento a nivel mundial. Los días van pasando y ahora es el momento que más necesitamos autocuidarnos a nosotras y nosotros mismos.

En este artículo vamos a ver con qué capacidades podemos conectar y desconectar para autocuidarnos.

ANSIEDAD

Es normal que podamos sentir momentos de ansiedad. La ansiedad es la emoción de miedo. Esta emoción desempeña una función adaptativa que nos cuida y nos protege. El problema aparece cuando se convierte en un estado emocional intenso y permanente. Cuando es así, deja de ser una emoción funcional convirtiéndose en disfuncional. Por ello, tenemos que autocuidarnos y comprender que nos puede estar pasando.

A continuación, me gustaría explicártelo de forma más gráfica.

La ansiedad es una reacción involuntaria evolutiva que es necesaria para asegurar nuestra supervivencia. Es cierto, como hemos comentado antes, que puede volverse un problema cuando se intensifica, permanece y cuando aparece ante situaciones y estímulos irreales e irracionales.

Por ejemplo, alguien que piensa que el mundo se va acabar por la enfermedad del Covid-19 es un pensamiento alarmista que no se ajusta a la realidad. Pero es un pensamiento que activa a su vez un miedo irracional en nuestro cuerpo que puede llevarnos a un estado de ansiedad permanente.

Por eso, es importante detectar estos pensamientos negativos o irracionales para poder analizarlos como si fuéramos científicas y científicos. Por ejemplo, ¿qué probabilidad hay de que se acabe el mundo por el Covid-19? parece que ningún profesional en su campo ha hecho tal afirmación; por lo que deberemos sustituir ese pensamiento por uno que se ajuste mejor a la realidad. Este ejercicios nos ayuda a autocuidarnos.

Por otro lado, para calmar la ansiedad hay muchas técnicas y cada uno debe encontrar la que mejor le funcione. En la foto os sugiero varias. Os animo a probarlas y a que encontréis la vuestra.

RESILIENCIA

» La resiliencia como “el arte de rehacerse”, rehacerse en relación con el otro, ya que como decía F. Nietzsche “Todo puede ser adquirido en soledad, excepto la salud mental”.

Ahora más que nunca es el momento de conectar con esta aptitud que tenemos todos los seres humanos, la resiliencia. Se define como la capacidad para hacer frente a las adversidades de la vida, transformando el dolor en fuerza motora para superarse y salir fortalecido de ellas.

Las personas consiguen conectar con su capacidad de resiliencia por las siguientes caraterísticas:

  • Las personas que más se conocen a sí mismas tienen mejor desarrollada la capacidad de elaborar y procesar mejor los factores estresantes y los traumas.
  • Las personas que tienen desarrollada mayor tolerancia a la frustración.
  • Las personas que son más autónomas y a la vez más sociales porque conectan mucho con la empatía.

Esta capacidad de resiliencia la tenemos todas y todos. Así que está en nuestra mano, el poder de conectar con ella. Para facilitarnos esa conexión podemos trabajar y desarrollar las siguientes dos habilidades: autorregulación emocional y la motivación intrínseca.

AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL

¿Sientes que tienes el control sobre tus propias emociones?

La autorregulación emocional es una habilidad dentro de las capacidades de la Inteligencia emocional que podemos desarrollar todos los seres humanos.

Estos días para autocuidarnos mientras desarrollamos la autorregulación emocional, podemos estar atentas y atentos a nuestras sensaciones corporales, que muchas veces pasan desapercibidas aunque están ahí, avisándonos de que estamos sintiendo…

Podemos buscar ejercicios como este de aquí o bien, simplemente sentarnos cinco minutos e iniciar una respiración diafragmática mientras nuestra consciencia tiene la atención en las diferentes sensaciones que puedan surgir de nuestro cuerpo.

Es importante también, nombrar esas sensaciones y saber a qué emociones pertenecen. Podemos obsérvalas de manera introspectiva y aceptar que las estamos sintiendo sin emitir juicios. Tenemos que tener en cuenta que cuando nos resistimos a sentir ciertas emociones les estamos proporcionando más fuerza e intensidad. Por ello, para poder autocuidarnos emocionalmente es importante aceptar las emociones que sentimos y poder expresarlas de una manera sana y adecuada. Podéis ver en este artículo como expresar las emociones para autocuidarnos.

MOTIVACIÓN INTRÍNSECA

¿Qué impulsa a las personas a realizar sus sueños?

¿Por qué las personas persiguen metas aunque les cueste mucho esfuerzo?

¿Cuál es la diferencia entre una persona que desiste lograr algo que se ha propuesto con la que es persistente hasta que consigue lograrlo?

Bien, todas estas preguntas tienen una misma respuesta… Motivación intrínseca.

Existen dos tipos de motivanción: extrínseca e intrínseca. La extrínseca se mueve por estímulos externos y la intrínseca por estímulos internos.

Conectar en estos momentos con nuestra motivación intrínseca nos va a llevar a poder realizar todas esas acciones que nos apetecen realmente y que necesitamos en estos momentos. Ahora nuestro mayor compromiso es con nosotras y nosotros mismos para poder estar bien y así, poder estar bien con los demás.

Para conectar con nuestra motivación intrínseca podemos hacer la siguiente reflexión: «quiero realizar esto y para conseguirlo, ¿qué es lo que necesito?.

AUTOCUIDADO

Ahora que llegamos al final del artículo, vamos a parar un momento para preguntarnos:

¿Siento que me estoy cuidando lo que mi cuerpo y mente necesitan en estos momentos?

La importancia de autocuidarnos es de suma importancia para nuestra salud física y mental. Todos y todas tenemos diferentes formas de llevar a cabo nuestro propio autocuidado.

Te sugiero algunas, por si te apetece probar, o te animo también a que encuentres las que más se encajen contigo.

Espero y deseo que este post te haya podido ayudar y acompañar en estos momentos.

«Si nos cuidamos a nosotros mismos podemos cuidar mejor a los demás.»

Gema, Psicóloga y Psicoterapeuta Humanista.

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